Clasifica, pesa, mide y consolida tus paquetes en pallets o contenedores de forma masiva. Sabe en todo momento qué hay en cada pallet, a qué país va y cuánto pesa. El corazón de la rentabilidad de tu consolidadora.
El modelo de negocio de la consolidadora se sostiene en un principio simple: juntar muchos paquetes pequeños en un envío grande para abaratar el flete aéreo o marítimo. Si tu bodega opera con precisión, maximizas cada pallet y cada contenedor. Si lo haces a ojo o en Excel, pierdes capacidad, cobras mal y descubres errores cuando el contenedor ya está en el avión.
Una app a la medida convierte tu bodega en una operación medible: cada paquete pesado, cada centímetro cúbico contado y cada pallet armado para aprovechar al máximo el espacio que pagaste.
Peso real y peso volumétrico calculados automáticamente, con el factor correcto según la línea aérea o naviera que uses.
Los paquetes se agrupan automáticamente por país de destino y modalidad (aérea/marítima) para armar cargas homogéneas.
Registra qué paquetes entran en cada pallet o contenedor, con su manifiesto detallado y peso total acumulado.
Sabes cuánto espacio y peso te queda disponible antes de cerrar un contenedor, para no viajar con capacidad ociosa.
Genera el manifiesto y la documentación de cada envío consolidado listo para el tránsito internacional.
Si un cliente pregunta, sabes en qué pallet y contenedor viaja su paquete, con qué línea y hacia qué puerto o aeropuerto.
Cuando manejas cientos de paquetes por semana con pesos, dimensiones y destinos distintos, el Excel se vuelve frágil: una celda mal pegada y pierdes la trazabilidad de un pallet entero. Y el peso volumétrico, casi nadie lo calcula bien a mano —lo que significa que estás cobrando de menos sin saberlo.
El peso volumétrico: donde se escapa el dinero
Un paquete grande pero ligero (una almohada, un peluche) ocupa espacio valioso en el avión sin pesar casi nada. Las líneas aéreas cobran por el mayor entre peso real y peso volumétrico. Si no lo mides y tarifas bien, tu cliente paga menos de lo que te cuesta a ti enviarlo. El sistema lo calcula solo.
El control de carga paquetería es la pieza que decide qué paquete va en qué pallet, en qué contenedor y hacia qué destino — y que lo registra todo para que sepas, en cualquier momento, dónde está cada envío. Sin ese control, tu bodega es un depósito; con él, es una operación medible donde cada centímetro cúbico y cada kilo están asignados a un cliente, un país y un costo. El sistema lo automatiza: clasifica por destino, arma los pallets dentro de su capacidad y peso máximos, y deja el manifiesto listo para el tránsito internacional.
El módulo de bodega no vive aislado. Se alimenta del casillero virtual (qué paquetes llegaron), alimenta al tracking (en qué contenedor viaja cada paquete) y entrega a la última milla en destino el manifiesto listo para desconsolidar.
Sí. Calcula automáticamente el peso volumétrico (largo × ancho × alto / factor) y cobra según el mayor entre peso real y volumétrico, que es el estándar de las líneas aéreas y navieras de carga.
Sí. Cada pallet o contenedor queda registrado con su manifiesto detallado: qué paquetes contiene, a qué cliente y país pertenecen, y el peso total. Si un cliente pregunta por su envío, sabes en qué contenedor viaja.
Sí. El sistema maneja las dos modalidades con sus particularidades: consolidación en ULD/pallets para aérea y en contenedores de 20/40 pies para marítima, con sus reglas de peso y dimensiones propias.